Los hotentotes

         José S. Biedma publicó este artículo en una revista madrileña <La Aurora de la Vida>, destinada a la educación del público infantil de ambos sexos. El 30 de junio de 1861, salía a la luz para la ilustración de la infancia. Lo transcribimos manteniendo la ortografía original. Las imágenes que ilustran el tema no estaban incluidas en la publicación, son visiones de este pueblo realizadas por viajeros europeos.

 LOS HOTENTOTES por José S. Biedma.

Los hotentotes, que forman una especie de transición entre los negros y los blancos, son de color aceitunado, bien formados y de seis piés de altura por lo general: las mujeres son mas pequeñas. Tienen cabeza gruesa, los ojos grandes, las narices aplastadas, para lo que las someten a una fuerte presion desde su nacimiento; lábios ordinarios, salientes los huesos de las mejillas, los dientes blancos, el cabello negro y rizado, las manos y los piés desproporcionadamente pequeños.

Desde la juventud se untan el cuerpo con manteca ó grasa de oveja, lo que ciertamente da á sus miembros agilidad y fuerza, pero tambien ocasiona un olor nauseabundo, que en un país arenoso, como es el suyo, produce grande suciedad. Todo su traje consiste en una piel de oveja colgada de los hombros, cuya parte interior, sin curtir, está vuelta hácia dentro. No usan medias, camisas, sombreros ni ninguna otra prenda de esta clase, y sus zapatos están realzados por suelas de cuero y atados con correas, usándolos principalmente las mujeres para libertarse de las espinas de las plantas

Sus habitaciones son cabañas, formadas por hileras de estacas cubiertas con juncos, pero tan bajas que apenas se puede estar de pié dentro de ellas. Las puertas tienen tres piés escasos de altura y están cerradas con una piel de oveja. En su centro se halla el hogar, y la puerta sirve de salida al humo. Estas cabañas son redondas, semejantes á colmenas, y una veintena de ellas forman un círculo ó una aldea, la que siempre está construida en redondo alrededor de otras mas altas que se hallan en su centro. En un espacio libre que dejan en el interior hacen la comida por la noche.

 

Su alimento consiste por lo comun en yerbas, raices y carne asada y cocida. Los sesos de vaca y carnero son su manjar favorito: todo lo comen sin sal ni ningun otro condimento. Mientras les duran las provisiones no se ocupan mas que en comerlas, pues los hombres son perezosos naturalmente, y solo se dedican á la caza, que ejercen reunidos, cazando con mucho valor leones, tigres y lobos.

Las mujeres son las que mas trabajan; cuidan la comida, buscan leña, raices y yerbas. Cuando no tienen que comer se echan á dormir. No conocen la agricultura: la ganadería es su única ocupacion: constituyen toda su riqueza numerosos ganados de cabras, bueyes y ovejas.

Ellos mismos se hacen sus armas, que son flechas, lanzas y azagayas con puntas de hierro, las que envenenan con veneno de serpiente. Cada círculo tiene un jefe propio, y forma una pequeña república. Su lengua es muy dura. Carecen de principios de religion, pero creen en los hechizos. Abandonan á los viejos y enfermos, y matan al nacer á los niños contrahechos.

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Un comentario el “Los hotentotes

  1. […] Los hotentotes son un pequeño grupo étnico nómada del África del Sudoeste.Sus cabezas son gruesas, sus ojos grandes y sus manos y pies de un tamaño desproporcionadamente pequeño. La mujeres hotentotes acumulan grandes cantidades de grasa en las nalgas, un rasgo que atrae sexualmente a los hombres de la tribu. […]

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