Visiones de la diversidad

Otros mundos, otros lenguajes, otros paisajes, visiones de lo ajeno

Variedades de la especie humana: chinos, japoneses y hombre con cola

                                                        

 

La revista El Panorama publica, en el tomo de 1838, bajo la sección: <Variedades de la especie humana> una serie de artículos de corta extensión, firmados por M; en la que se habla y analizán algunos de los pueblos y razas existenes en el mundo; son normalmente pueblos no occidentales a los que se juzga y describe con una visión de lo ajeno bastante peyorativa, y por desgracia frecuente durante el siglo XIX; nos limitamos a transcribir el artículo para que sea el propio lector quien pueda valorarlo; como es habitual respetamos la ortografía original y lo ilustramos con imágenes alusivas al tema, aunque debemos confesar que no hemos encontrado ninguna imagen relativa a los hombres con cola que en él se mencionan.

 

 

Variedades de la especie humana: chinos, japoneses y hombres con cola

 

Chinos

Los chinos se parecen mucho á los tártaros en el rostro y en las facciones, siendo muy probable que es uno mismo su origen no obstante la diferencia total del natural, costumbres y hábitos de estos dos pueblos. Los tártaros son fieros, belicosos, dados á la caza, aman las fatigas, la independencia, son duros y groseros hasta la brutalidad. Los chinos por el contrario son inclinados á la malicia, pacíficos, indolentes, supersticiosos, sumisos, dependientes hasta la esclavitud, ceremoniosos, cumplimenteros hasta la saciedad y el esafo. 

Japoneses

Los japoneses se parecen tanto a los chinos que debe considerárseles como una misma raza de hombres. Son de un natural altivo, guerreros, diestros, vigorosos y políticos. Hablan bien, son muy afectos a cumplimientos, pero á la vez muy inconstantes y vanos. Son muy laboriosos y hábiles en todas las artes y oficios. Se sirven como los chinos de unos bastones para comer, durante sus comidas hacen muchas ceremonias, ó por mejor decir, muchos gestos ridículos y estraños. Una costumbre particular tienen estas dos naciones, la de hacer por medio de fuertes ligaduras que las mujeres tengan los pies tan estrechamente pequeños que apenas pueden sostenerse en pie. Una mujer hermosa en la China ó en Japón debe tener el pie tan pequeño que pueda servirle el zapato de un niño de seis años. Pretenden algunos viajeros que los celos han hecho imaginar á los chinos este medio de evitar las citas amorosas de sus mujeres, porque no pudiendo casi todas apenas andar, tienen que estar en sus habitaciones. Aquí se verifica al pie de la letra el antiguo refrán español: La mujer  la pierna quebrada y en casa.

Hay un gusto decidido por las orejas grandes en todos los pueblos de Oriente; pero los unos las prolongan por a parte inferior sin hacerles más agujero que el necesario para poner los pendientes, mientras que en otros, como en el palis de los Laos, hacen un agujero tan grande que casi les cabe el uño, y dejando caer la orejas sobre la espalda, tan prodigiosa es su magnitud.

Los hombres con cola

 En la isla de Formosa, no muy distante de la costa de la provincia de Fokien en la China, refiere un viajero haber visto con sus propios ojos un hombre que tenia una cola de cerca de pie de largo, cubierto de un pelo rojo semejante á la de un buey. Este hombre con cola aseguró que esta peculiaridad provenia del clima, y que todos los habitantes de la parte meridional de la isla tenian colas como él. Otros viajeros refieren lo mismo de los habitantes del reino de Lambry, en donde hay hombres con colas tan largas como la mano,  que viven en los montes. Según Mr. Bomare estas colas no son mas que una prolongación del cóccix, y no se ha observado sino en ciertos individuos.

En esta misma isla Formosa no es permitido á las mujeres parir antes de los 35 años, no obstante de que son libres para contraer matrimonio antes de esa edad. Cuando estan embarazadas sus sacerdotisas las hacen abortar con remedios, y aun hasta dándolas patadas en el vientre. No solo se reputa infamia, sino un crimen, y de los mas punibles, el dar a luz una criatura antes de la edad prescrita por la ley.

M.

Agosto 7, 2008 - Publicado por virginiasegui | Antropología, Pueblos y Países | , , , , | Aún no hay comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

Debes ser Sesión como para publicar un comentario.