Visiones de la diversidad

Otros mundos, otros lenguajes, otros paisajes, visiones de lo ajeno

Variedades de la especie humana. Pueblos de la India, Mogoles, Persas y Árabes

 

 

 

         La revista El Panorama continúa publicando, en el tomo del año 1838, y bajo la sección: <Variedades de la especie humana> una serie de artículos de corta extensión, firmados por M; en la que se habla y analizan algunos de los pueblos y razas; son normalmente pueblos no occidentales a los que se juzga y describe con una visión de lo ajeno bastante negativa, por desgracia bastante frecuente durante el siglo XIX; nos limitamos a transcribir el artículo para que sea el propio lector quien pueda valorarlo; como es habitual respetamos la ortografía original y lo ilustramos con imágenes alusivas al tema.

Pueblos de la India

 Más singulares y estrañas son aun las costumbres de los diferentes pueblos de la India. Los hanianos ni comen nada que haya vivido; temen matar el mas vil, el mas despreciable insecto, aun de aquellos que molestan el cuerpo del hombre, que le pican, que le chupan su sangre. Arrojan maiz, habas y frutas en los rios para alimentar los peces: y trigo en las tierras para mantener las aves y los reptiles. Cuando encuentran un cazador ó un pescador le ruegan, le suplican, le instan que desista de su empresa; si se niega á ello los ofrecen dinero por su escopeta y por sus redes, y si se obstinan aun, remueven las aguas para espantar la pesca, ó corren haciendo gran ruido y dando voces para ahuyenta la caza, y muchas veces sostienen reyertas con los cazadores por este motivo.

 

Los anires ó los nobles de Calicat no pueden tener mas de una mujer, pero las mujeres pueden tener cuantos maridos les agraden. Las hay que tienen hasta diez, á quienes miran como esclavos sometidos á su belleza. Esta libertad de tener muchos maridos es un privilegio de la nobleza, que las mujeres de condicion no se descuidan en hacer valer, pero las mujeres del pueblo solo pueden tener un marido, verdad que dulcifican el rigor de la ely, abandonándose á los estrajeros sin temor de sus maridos que no se atreven a oponerse. Otra estraña costumbre de este pais es que las madres acostumbran á prostituir a sus hijas lo mas jóvenes que pueden. Hay ente los naires ciertos hombres y ciertas mujeres es que tienen las piernas tan gruesas como el cuerpo de cualquier hombre. Esta deformidad no es efecto de ninguna enfermedad proviene desde su nacimiento.

 

 

 

Mogoles

 Los mogoles y demas pueblos de la península indiana se parecen bastante á los europeos en la estatura y en las facciones, pero se diferencian mas ó menos en el color. Los mogoles son de color de aceituna, aunque en lengua iñoiana mogol quiere decir blanco.

 

Las mujeres son estremadamente curiosos y limpias; se bañan muchas veces al dia, tienen las piernas y los muslos muy largos, el cuerpo muy pequeño al contrario de las mujeres de Europa. En el reino de Decan se casan los habitantes desde niños, y cuando el marido tiene diez años y la muger ocho los padres los dejan habitar juntos, y los hay que tienen hijos en tan corta edad; pero las mujeres que tan prematuramente paren dejan de hacerlo antes de los 30 años, á cuya edad ya se hallan tan ajadas como en la vejez mas decrépita. Entre las mujeres las hay que se dejan la piel para pintar sobre ella flores de diversos colores como cuando se aplican ventosas; esta operación la hacen con jugo de varias plantas, y así hay algunas mujeres, cuya piel parece una vistosa tele pintada con variedad de dibujos.

 

 

 

Persas

La sangre del persa es naturalmente grosera. Esto se ve en los ginibros que son el resto de los antiguos persas. Son feos, mal conformados, pesados, con una piel tosca y colorada. Al presente la raza persiana se ha ainado y hermoseado mucho por la mezcla de la sangre georgiana y circasiense.

Estas dos naciones son las mas privilegiadas en hermosura por la naturaleza. No hay ningun hombre de cualidad en Persia que no sea hijo de una georgiana ó circasiana. Como hace muchos años que se ha verificado la mezcla de estos pueblos, las mujeres se han establecido también mucho en Persia, aunque no hasta el punto de ser comparadas aun con las georgianas. Los hombres son por lo regular, derechos, de buen color, y vigorosos, y de hermosa presencia, dotes que no han heredado de sus padres, pues sin mezcla de que hemos hablado, los persas serian muy feos como descendientes de los tártaros, cuya deformidad y groseria hemos descrito. Los persas aman las ciencias, son muy políticos, inclinados al lujo, á la voluptuosidad, y son gastadores hasta el esceso.

Las mujeres del pueblo en Persia tienen una singular superstición. Las que son estériles, para ser fecundas, pasan por debajo de los cadáveres de los criminales pendientes de los patíbulos, y ademas hay otras practicas no menos agenas de razon.

Árabes

 

Los árabes permanecen aun hoy la mayor parte en su estado de independencia que supone un desconocimiento total de las leyes. Viven como los tártaros sin reglas, sin policía, sin civilización, casi sin sociedad. El hurto, el robo, las depravaciones estan autorizadas por sus gefes. Hacen gala de estos vicios, no tienen ningun respeto á la virtud, y de todas las convenciones humanas no han admitido mas que las que son el producto del fanatismo y la superstición.

M.

Agosto 19, 2008 - Publicado por virginiasegui | Antropología | , , , | Aún no hay comentarios

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